Empieza pelando y cortando las patatas, si tienes una mandolina mejor, así te quedaran bien finas.
Luego derrite la mantequilla con unos ajos y separa los sólidos lácteos, mezcla lo que queda de la mantequilla con las patatas y un poco de sal.
Pásalas a un molde, tienes que colocarlas una encima de otra, es un proceso largo. Hornearlas durante una hora y media a 180° (o hasta que estén tiernas).
Luego ponles peso encima y llévalas a la nevera como mínimo 12 horas.
Para curar las yemas, sumérgelas en salsa de soja y mínimos en la nevera durante 3 horas. Puedes calcular para sacar todo a la vez.
Pasadas las 12 horas de las patatas, córtalas en rodajas de 2-3 cm y fríelas hasta que estén doradas y crujientes.
