Poner los pimientos en el cajón de la freidora de aire y asarlos 20 minutos a 200 grados. Darles la vuelta y asarlos 15 minutos más. Si se hacen en horno, ponerlos sobre una bandeja y asarlos a 200 grados con ventilador unos 45 minutos, dándoles la vuelta a la mitad de la cocción.
Mientras, preparamos el aliño mezclando en un bol la salsa de soja, el vinagre, la miel, el ajo rallado, el aceite de sésamo y el de oliva. Mezclar bien.
Preparar el remate picando las almendras y mezclándolas con el comino, el pimentón y el cilantro y el perejil picados.
Cuando los pimientos estén asados, ponerlos en un táper con el líquido que hayan soltado, cerrarlo y dejar que pierdan un poco de temperatura de unos cinco a 10 minutos.
Pelarlos, despepitarlos y romperlos en tiras con los dedos. Pasar el líquido que hayan soltado a un cazo pequeño.
Mezclar los pimientos con el aliño y dejar que se marinen una media hora. También se pueden dejar en la nevera de un día para otro.
Reducir el líquido de los pimientos a fuego suave hasta conseguir una especie de caramelo ligero (opcional pero recomendable).
Servir los pimientos templados en un plato o bandeja, con las almendras por encima, el líquido reducido y un chorrito de aceite de oliva.
