En un bol agregamos el aceite, el agua y la levadura. Mezclamos y seguidamente le añadimos la harina y la pizca de sal. Una vez que tengáis más o menos mezclado todo en el bol lo pasamos a la encimera para amasar bien.
Ponemos un poco de harina en la encimera y amasamos durante 3 o 4 minutos sin parar. La masa estará lista cuando esté lisa. Si se pega, añadimos un poco de harina y seguimos amasando.
Dejamos reposar la masa durante 1 hora. Luego la partimos en dos, amasamos y estiramos. Agregamos los ingredientes y horneamos.
