Hacés un almíbar con el agua, la miel y el azúcar hasta que llegue a 135 °C (usá termómetro).
Cuando esté en 125 °C, poné a batir las claras.
Incorporás el almíbar en forma de hilo mientras batís hasta hacer una suerte de merengue.
Sumás la mantequilla de maní y mezclás con movimientos envolventes.
Opcional: agregás el cacao para hacer el marmolado.
Molde con fólex o papel manteca, reposo 1 día… y listo.
