Calienta la crema de leche suavemente a fuego bajo, sin dejar que hierva fuerte
Mueve constantemente mientras está en el fuego para evitar que se pegue o se corte la mezcla
Agrega el jugo de limón a la crema caliente
Filtra la mezcla usando un paño limpio con una hebra intermedia
Deja reposar 24 horas si deseas una textura más firme y estable
Guarda en recipiente hermético y consume en 4-5 días
