Lo importante es que se pueda tapar e ideal si es transparente para poder ver la actividad.
Lo importante de la harina es que tenga almidón, que son los azúcares de los cuales se alimentarán los microorganismos que nos van a "fabricar" la masa madre que son las levaduras silvestres entre otras cosas.
Otro factor importante para lograr el éxito, es la temperatura ambiente que debería rondar los 25°C. Durante todo el proceso de generación de la masa madre, el frasco deberá quedar afuera en un lugar cálido (no en la heladera/refri) hasta que fermente y la tengamos lista.
El proceso nos llevará alrededor de 5 días pueden ser un poquito más o un poquito menos.
Otra de las claves para lograrlo es mantener SIEMPRE una textura cremosa, como una papilla. Eso ayudará a poder controlar mejor todo el proceso. Si vemos que con los refrescos no queda así, corregir agregando más harina o más agua.
Alrededor del 5to día, la masa madre duplicará hasta triplicará su tamaño y ese será el indicativo de que lo hemos logrado.
A partir de ese momento ya tendremos una masa madre lista para ponernos a hacer pan.
La cantidad que se usa es por lo general de 200g x 1 kilo de harina.
Ahora nos queda solo mantenerla, que lo haremos de la misma forma en que la creamos, alimentándola regularmente con harina, agua y temperatura ambiente correcta.
Si en algún momento genera alguna especie de líquido en la superficie o entre medio, lo que aconsejo es descartar la mitad de la masa y volver a refrescarla con bastante harina y menos agua, buscando siempre esa textura cremosa. Darle un poco de calor y en poco tiempo la tendremos nuevamente funcionando.
