Saltea el calabacín con el queso azul: Calienta un wok con 3 cucharadas de aceite. Pela 2 dientes de ajo y córtalos en daditos. Corta ¾ partes del calabacín en dados. Introduce la guindilla, los ajos y el calabacín en el wok, sazona y saltea los ingredientes a fuego vivo durante 5-6 minutos. Retira la guindilla. Trocea el queso azul, agrégalo al wok y saltéalo brevemente. Apaga el fuego y reserva la mezcla.
Prepara la masa de los crepes: Pon los huevos en un vaso batidor (o jarra) y sazónalos. Agrega la leche, el aceite y la harina, y tritura todo con una batidora eléctrica hasta que consigas una crema homogénea. Si quieres puedes dejarla reposar durante 15 minutos.
Cocina los crepes: Calienta una sartén antiadherente (si quieres puedes ponerle media cucharadita de aceite), vierte un cucharón de la masa de crepes y espárcela bien por toda la base de la sartén. Cuando empiece a cuajar, dale la vuelta y cocínalo por el otro lado. Repite el proceso hasta que obtengas otros 7 crepes.
Rellena los crepes con calabacín y queso azul y hornea: Pon una porción de la farsa (de calabacín y queso) sobre cada crepe y dóblalos a tu gusto (formando pañuelos). Colócalos sobre una bandeja de horno y hornéalos a 200 ºC durante 6 minutos.
Haz la salsa con calabacín y albahaca: Pela el otro diente de ajo, lamínalo e introdúcelo en un vaso batidor. Corta el calabacín (reservado anteriormente) en dados y agrégalo al vaso. Vierte 100 ml de aceite, incorpora las hojas de albahaca y sazona la mezcla. Tritura los ingredientes con una batidora eléctrica hasta que consigas una salsa homogénea.
Sirve los crepes de calabacín y queso azul: Sirve 2 creps en cada plato, salséalos y decóralos con unas hojas de perejil.
